La Virgen María,

Madre de la Divina Providencia

Dios, cuya providencia nunca se equivoca, encomendó a la Santísima Virgen para que fuera bondadosísima Madre de Cristo, Madre providente de los hombres confiados a ella por Jesucristo en la cruz, dispensadora de gracia. La Santísima Virgen es, por tanto, Madre de la Divina Providencia, porque Dios providentísimo nos la ha dado como Madre providente para que con su intercesión nos proveyera de los bienes celestiales. Ella se compadece de nosotros, e intercede por nosotros. Por ello acudimos a tí para que nos llenes de consuelo...(Hágase en este momento fervorosamente la petición)...

Oración: Oh Dios, nos acogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca, y te suplicamos, por intercesión de la Virgen María, Madre de tu Hijo, que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que pueden ayudarnos para la vida presente y futura. Por Jesucristo, Nuestro Señor.

(se rezan tres avemarías)

Oraciones finales ver Indice.

 
~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~
Día Quinto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

hospedaje y diseño web